No hay forma que el estadounidense Robert Alexander Blankwell no sobresalga en el Gimnasio del Estadio Atlético Militar, Concepción. Los 2,02 metros de estatura lo hacen imponente.

Es el entrenador de la selección femenina y masculina de Básquetbol en Silla de Ruedas de Arica y Parinacota. En esta primera fecha de la disciplina, en los Juegos Deportivos Nacionales y Paranacionales, se le ve fastidioso dirigiendo a sus pupilas mujeres; histriónico, incluso se molesta con sus ayudantes y les pide a gritos que no se le acerquen: más de una vez se tiro al suelo por la mala ejecución de una jugada.

Tiene credenciales de sobra para involucrarse con cada movimiento. Mucho antes de llegar al norte de este país, fue un jugador profesional de la NBA y un trotamundos.

El DT se formó en Los Angeles Lakers, donde estuvo entre 1992-93, junto a las leyendas de la talla de Magic Johnson, Byron Scott y James Worthy; enfrentó a Dennis Rodman, Charles Barkley y por supuesto que a Michael Jordan, el mejor de la historia.

“Fue una experiencia increíble”, recuerda, de su paso por la liga estelar del planeta, “me ayudó a formar mi carácter. La NBA es un compromiso que tiene que ser al 100%, no hay otra forma”.

Después jugó en Europa, Brasil, Argentina, Uruguay, hasta que llegó a Deportes Ancud, Región de Los Lagos. ¿Y por qué se quedó en Chile Robert Blackwell?. “Fue por amor, conocí a mi esposa chilena en México, ella también era jugadora, y por un golpe de suerte nos encontramos en este lugar”, dice.

El estratega, de 46 años, nacido en Nueva Jersey, cuenta que el conjunto norteño no es el único equipo que entrena; apoyado por el IND de Arica, lleva más de un año trabajando con los equipos de básquetbol de la región. A sus dirigidas, que hoy vencieron a Los Lagos por 2-1, siempre reparte sus enseñanzas.

El estratega cuenta que “las personas que ponen más empeño son las tienen éxito. Yo no veo ningún tipo de defecto en ellos, la idea es ayudarlos a que den lo mejor que puedan”.

Una gran figura es Blackwell de estos Juegos que se disputan en la Octava Región, alguien que, en 17 años de carrera, aprendió que “si quieres ser el mejor tienes que trabajar. Muchos niños se quejan porque además de este deporte tienen que estudiar. Pero yo les digo que no es excusa, yo también fui profesional y saqué un título. Hay que hacer las dos cosas, así debería ser, hacer lo que mejor que puedan siempre”.

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